20 de julio del 2024

«Chapita» Blanco: «Yotún debe tomar el lugar y el legado de ‘Piki’»

"Chapita" Blanco: "Yotún debe tomar el lugar y el legado de ‘Piki’"

El 2014 llegaste a Sporting Cristal y saliste campeón nacional, ¿cuál fue la clave en esa temporada?

Siempre salir campeón es especial. Me tocó en China, Uruguay, Perú. Fue un poquito especial también por el hecho de que yo me reencontré con mi amigo el ‘Piki’, que lo dejé de ver cuando no tenía toda la trayectoria, el nombre en Perú y, sobre todo, en Sporting Cristal. Le preguntaron por mí y me recomendó. Entonces, tenía una deuda muy grande. Yo estaba muy bien en Wanderers, iba a jugar Copa Libertadores porque el año anterior había salido campeón y me costaba irme. Pero me sedujo y cuando llegamos empezamos a soñar con el abrazo a fin de año con la Copa en la mano. Por suerte, hubo un grupo hermoso de líderes como ‘Piki’, ‘Loba’, Renzo (Sheput), ‘Calca’. Después había chicos que tenían mucha hambre y los líderes los iban guiando, mostrando el camino de profesionalismo, del entrenamiento, del respeto. En Perú, a veces, siento que los jóvenes están con ganas de mostrarse, no solo dentro de la cancha sino en la vida. Se generó una química muy linda que hizo llegar a ese campeonato que fue muy trabajado. Aparte, cuando llegamos, el Apertura había sido muy malo de Cristal. De hecho, estaba casi en zona de descenso, y luego hicimos un Clausura casi perfecto.

La imagen que tenías de Sporting Cristal antes de llegar, ¿cuánto cambió al momento que entraste al club?

Cambió mucho. Yo nunca había jugado contra Sporting Cristal, tampoco contra equipos peruanos en Copa Libertadores, ni vine a Perú antes. Pero sí sabía lo que me había dicho el ‘Piki’ cuando me llamó, lo que me había dicho la gente del club que me quiso convencer de que vaya. Cuando llegué encontré un club muy organizado, muy familiar, con mucho respeto a las historias del club que no es normal en el fútbol. Ibas caminando en el club y veías a las historias como el ‘profe’ Mellán, el ‘Chorri’ Palacios. Estaban ahí, hablabas con ellos, ‘Miguelito’ (Linares), que es una gloria del club por más que no fue jugador. Los directivos se portaron perfecto, Cúneo, Debakey, Lombardi; y tuvimos un nexo de todo eso que era el ‘Chino’ Benavides, que no solo era director deportivo, también tenía una gestión muy humana con el jugador. Conmigo se portó como no he visto que se hayan portado en otros clubes a alguien que ocupa ese rol. Hubo toda una comunión muy grande, sumada a que las cosas iban bien, el hincha respetaba lo que estábamos haciendo y nos lo reconocía permanentemente. Era muy difícil perder ese campeonato.

El 2015 fue la contraparte porque pelearon la final con Melgar y la pierden. En una entrevista mencionaste que esa final te dolió tanto que hizo que no siguieras en el club, ¿fue tan así?

El 2015 fue muy parecido, hicimos un gran campeonato. Lo diferente fue la final en Arequipa: Chávez pudo hacer el mismo gol del 2014 y lo falla; después cometimos un error y nos ganaron 3-2. Esa jugada cambió ese año, así como la anterior de ‘Chaveta’ también terminó cambiando todo ese año. Cristal no me iba a querer renovar porque no se había cumplido el objetivo, pero tampoco me puse a pensar. Fue medio raro esa sensación, no hablé mucho más con nadie. Al día siguiente regresé a Uruguay de vacaciones… Después de esos dos campeonatos pensé que si hubiese querido quedarme en Perú, quizás en otro equipo podría haber jugado. Pero llegué a Uruguay, desconecté el teléfono peruano y me quedé pensando en el dolor y en que arrancaría de nuevo mi carrera con Wanderers, que estaba en un momento complicado. Después de un buen tiempo desbloqueé ese dolor, ese trauma.

¿Te costó mucho superar ese episodio de tu carrera? ¿Tuviste ayuda psicológica?

No, nunca tuve ayuda psicológica en mi carrera. El tiempo cura. A las dos semanas entrené en Wanderers y había que prepararse para los objetivos del club. Wanderers fue mi refugio ante el éxito o la frustración. Cuando fui a México, me iba bien o me iba mal, volvía y recargaba pilas. Eso pasó ahí. A Cristal fui por cuatro meses, luego volví a Wanderers a jugar la Copa Libertadores. Después, todo lo que pasó en Cristal me hizo querer también jugar la Copa Libertadores con ellos y pelear el campeonato de vuelta. Ahí sí fue un buen momento, un proceso de convencimiento del club donde Federico Cúneo insistió mucho con los otros dirigentes y Daniel Ahmed. En esos cuatro meses se generó algo que me hizo competir a las ganas que yo tenía de jugar la Copa Libertadores con Wanderers, poder ir a jugarla con Cristal.

¿Qué opinas del actual plantel de Sporting Cristal?

Se está armando muy bien. Contrató jugadores importantes. Se quedó ‘Yoshi’, que para Cristal me parece que era fundamental poder retenerlo y, en base a él, armar el proyecto. Ojalá que tenga un buen año y que vuelva a competir con los otros grandes para ganar el título, meterse en Copa y estar peleando.

En un momento se generó una expectativa por si Yotún se iba a quedar o no. Él dijo que quería quedarse. ¿Cómo lo viste?

Estuve con él en la despedida de Lobatón. En la noche siguiente cenamos con él, su señora, con Renzo Sheput. Entre los cinco tocamos el tema y hablamos de esa decisión. Tenía una oferta muy importante de otros lugares y él quería tener la posibilidad de seguir en Sporting Cristal. Algo que le dije es que él pasa a tomar el lugar y el legado de ‘Piki’, de ‘Loba’, entonces era una responsabilidad muy linda y grande para él también poder quedarse en el club. Ese legado creo que sigue en buenas manos y seguramente inculque los valores a los chicos que le inculcaron a él.

Este año llegó Martín Cauteruccio. ¿Crees que pueda resolver el problema del gol que el equipo sufre en los últimos años?

Sí, ‘Caute’ es goleador, los números lo avalan. Después, si tiene la posibilidad, eso no se sabe. A mí me pasó, llegué a Cristal e hice goles, pero quizás iba a otro club y no me pasaba. No depende del número que tenga detrás. Yo creo que le va a hacer muy bien al club y le va a aportar otra cosa aparte de los goles, el juego, la personalidad, experiencia. Él pasa a ser, para mí, uno de los líderes junto a ‘Yoshi’ para encaminar a los más jóvenes, a ser ejemplos, mostrarles el camino, ser profesionales, que no es fácil. Los jóvenes, sobre todo en Perú, creo que necesitan esos líderes, que pongan los pies sobre la tierra. ‘Caute’, para ser lo que fue y jugar donde jugó, siempre fue muy profesional dentro y fuera de la cancha. Entonces, transmitir eso para Cristal es un plus. Lo transmite él, ‘Yoshi’, lo transmitió ‘Calca’, lo transmitió ‘Piki’, ‘Loba’, un poco Renzo (Sheput). Eso también es parte importante del club. Obviamente, todos quieren que también haga goles. A veces para los goleadores, la pelota pega en el palo y sale, pero creo y confío que va a entrar y será un buen campeonato.

¿Cómo fue esa transición de jugador a entrenador?

Linda, más rápida de lo pensado. Pero muy copado, muy disfrutable por el momento. Muy sufrida cuando se pierde y muy disfrutable cuando se gana, es parte del fútbol. No me dio tiempo de tener ese descanso del retiro. Enseguida arrancamos en juveniles y en los ocho meses estábamos en primera, armando el plantel y la pretemporada. Fue una montaña rusa de emociones, pero muy buena.

Si se diera la oportunidad de volver a Sporting Cristal, ¿aceptarías?

Sí, por supuesto. Perú, seguramente sea un lugar donde, si hago las cosas bien, tenga la posibilidad de dirigir. Ojalá que se dé pronto porque tiene un campeonato que, más allá de que a veces es medio desordenado, de que la organización falta por momentos, es muy competitivo, tienes que adaptarte a cosas que en otros lados no pasa como en Uruguay, a la altura, la selva, al calor, al llano, al sintético o al natural. Creo que es un plus que tiene el fútbol peruano para los entrenadores, que los termina haciendo más capaces, al tener esa posibilidad de adaptarse e ir cambiando partido tras partido.